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- Depósitos Osmosis
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Depósito Ósmosis Inversa: La clave para un sistema de purificación eficiente
Si estás buscando mejorar el rendimiento de tu equipo de tratamiento de agua en casa, el depósito de ósmosis es uno de los componentes esenciales que no puedes pasar por alto. Ya sea para reemplazar un depósito antiguo o instalar uno nuevo, elegir el modelo adecuado garantiza que tu sistema de ósmosis inversa funcione de manera óptima, ofreciendo siempre agua pura, fresca y lista para el consumo.
¿Qué es un depósito de ósmosis?
Un depósito de ósmosis inversa es un contenedor presurizado diseñado para almacenar agua purificada. Forma parte del sistema de ósmosis inversa y permite tener agua filtrada disponible en todo momento, sin necesidad de esperar largos minutos a que el equipo complete el proceso de filtrado.
Estos depósitos están divididos en dos compartimentos: uno para el agua y otro para aire presurizado. Esta combinación permite expulsar el agua hacia el grifo con buena presión, incluso si el sistema está desconectado momentáneamente de la red.
Características técnicas más importantes
A la hora de comprar un depósito osmosis, es clave tener en cuenta ciertos aspectos técnicos que garantizan durabilidad, compatibilidad y rendimiento:
Capacidad total: Un modelo estándar tiene una capacidad de aproximadamente 2,2 galones (8 litros), con un volumen útil de unos 5,3 litros con la precarga típica.
Material: Los depósitos de acero son muy valorados por su resistencia. El interior suele estar recubierto con una membrana de butilo y un liner de polipropileno, evitando el contacto directo del agua con el metal.
Presión de trabajo: Suelen trabajar con una presión máxima de hasta 7 kg/cm², y se recomienda mantener una presión de precarga entre 0,4 y 0,6 bar para un funcionamiento correcto.
Compatibilidad: Muchos depósitos están diseñados para ser compatibles con la mayoría de los equipos domésticos del mercado.
Ventajas de un buen depósito de ósmosis
Contar con un depósito de calidad dentro de tu sistema de ósmosis inversa aporta múltiples beneficios:
Agua siempre disponible: No necesitas esperar a que el sistema purifique el agua en el momento.
Presión constante: Gracias a la presión interna del depósito, el flujo de agua hacia el grifo es constante y fuerte.
Durabilidad: Un buen depósito puede durar muchos años con el mantenimiento adecuado.
Ahorro de espacio: Algunos modelos compactos están diseñados para integrarse fácilmente en cocinas reducidas.
Mantenimiento básico del depósito osmosis inversa
Para alargar la vida útil del depósito y garantizar siempre un buen funcionamiento, conviene seguir algunas pautas de mantenimiento:
Revisar la presión de precarga regularmente: Al menos una vez al año, es recomendable comprobar con un manómetro que la presión del aire se mantenga dentro del rango recomendado (0,4 – 0,6 bar).
Evitar exposiciones extremas: No ubicar el depósito en lugares con temperaturas muy altas o expuesto al sol directamente.
Sustitución periódica: Aunque no hay una fecha exacta, es aconsejable considerar su reemplazo cada 5 a 7 años, dependiendo del uso y calidad del agua.
¿Qué depósito osmosis elegir?
Cuando buscas un depósito osmosis inversa, asegúrate de que cumpla con las siguientes características:
Material de alta calidad, como acero resistente.
Compatibilidad universal con conexiones estándar.
Membrana de butilo segura, que no afecte el sabor ni la calidad del agua.
Tamaño acorde al espacio disponible en tu cocina o gabinete.
Además, muchos usuarios valoran que el modelo sea fácil de instalar y mantener, algo que no todos los depósitos ofrecen. Un diseño compacto y una válvula de conexión rápida también pueden facilitar mucho su uso diario.
Instalación: ¿puedo hacerlo yo mismo?
Sí, la mayoría de los depósitos están diseñados para ser instalados fácilmente sin necesidad de experiencia técnica. Solo se necesita una llave adecuada y seguir unos sencillos pasos. No obstante, si tienes dudas o el espacio es reducido, siempre puedes contar con un servicio técnico.
¿Se puede instalar en posición horizontal?
En muchos casos, sí. Algunos modelos permiten la instalación en posición horizontal, algo muy útil cuando el espacio vertical es limitado. Solo asegúrate de que el fabricante lo especifique y utiliza los soportes adecuados para evitar movimientos o vibraciones.
¿Dónde comprar un depósito osmosis de calidad?
En tiendas especializadas como aquadux.es, puedes encontrar depósitos de ósmosis inversa de alta calidad, con envío rápido y asesoramiento técnico personalizado. Además, cuentas con soporte postventa y una amplia gama de productos relacionados para complementar tu sistema de purificación.
¿Qué presión tiene que tener el depósito de la ósmosis?
La presión adecuada en un depósito osmosis inversa es fundamental para garantizar un rendimiento óptimo del sistema. Esta presión, que se encuentra en el compartimento de aire del depósito, se mide cuando el tanque está completamente vacío de agua. Lo recomendable es que esté entre 0,4 y 0,6 bar (equivalente a 6-8 psi), aunque la mayoría de fabricantes aconsejan ajustar la presión a 0,5 bar (7 psi) para una operación eficiente. Esta precarga de aire permite que, una vez lleno, el depósito libere el agua purificada con suficiente fuerza hacia el grifo, evitando caudales bajos o tiempos de espera largos.
Cuando el depósito osmosis no tiene la presión correcta, el sistema comienza a mostrar fallos: si está muy baja, apenas sale agua por el grifo; si está muy alta, no entra suficiente agua en el depósito, reduciendo su capacidad útil. Para revisarla, es necesario cerrar la entrada de agua al sistema, vaciar completamente el depósito abriendo el grifo, y usar un manómetro en la válvula tipo “rueda de bicicleta” situada en su base.
Es recomendable hacer esta comprobación al menos una vez al año, o si notas una bajada de presión inusual en tu sistema. Si la presión es incorrecta, simplemente debes usar una bomba de aire manual para ajustar el nivel hasta alcanzar el valor ideal. Este pequeño mantenimiento prolonga la vida útil del depósito osmosis inversa y mejora la experiencia de uso del sistema de filtrado en el hogar.
¿Cuáles son las desventajas de la ósmosis inversa?
Aunque el sistema de ósmosis inversa ofrece agua de gran pureza eliminando contaminantes, sales, metales pesados y microorganismos, también presenta algunas desventajas que conviene tener en cuenta antes de instalarlo en el hogar. Uno de los puntos más debatidos es el desperdicio de agua: por cada litro de agua purificada, el sistema puede desechar entre 3 y 5 litros de agua residual, dependiendo de la calidad del equipo y la presión de red. Esta agua no es peligrosa, pero se pierde, lo que puede representar un impacto ambiental o un mayor coste en lugares con restricciones hídricas.
Otra desventaja importante es que el proceso elimina no solo impurezas, sino también minerales esenciales como calcio o magnesio, que aunque no son necesarios en grandes cantidades, sí contribuyen al sabor y valor nutricional del agua. El resultado es un agua muy baja en minerales, a veces descrita como «plana» en cuanto al gusto. Para solventarlo, muchos sistemas incluyen un filtro remineralizador que reequilibra el agua antes de su consumo.
Además, los sistemas de ósmosis inversa requieren cierto espacio, mantenimiento periódico y un conocimiento mínimo para tareas como cambiar filtros, revisar el depósito osmosis, o controlar la presión. Si este mantenimiento no se realiza adecuadamente, el sistema puede perder eficiencia.
Por último, algunos equipos dependen de una presión de red mínima para funcionar correctamente. Si la presión es baja, se necesitará una bomba auxiliar, lo que encarece el sistema. A pesar de estas limitaciones, las ventajas en cuanto a salud y calidad del agua suelen superar a las desventajas, especialmente cuando se realiza un mantenimiento adecuado del sistema y del depósito osmosis inversa.
¿Cuánto dinero cuesta poner un sistema de ósmosis de agua?
El coste de instalar un sistema de ósmosis inversa puede variar considerablemente dependiendo de varios factores como la calidad del equipo, el número de etapas de filtración, si incluye bomba de presión o remineralizador, y si se realiza instalación profesional o la haces tú mismo. En general, los precios oscilan entre 80 y 300 euros para sistemas domésticos básicos. En el caso de modelos más avanzados con bomba, remineralización y filtros de mayor capacidad, el precio puede llegar hasta los 500 euros o más.
A este coste hay que añadir el precio del depósito osmosis, que forma parte esencial del sistema. Muchos kits ya lo incluyen, pero si necesitas reemplazarlo, el depósito por separado puede costar entre 30 y 60 euros, dependiendo del material (acero o plástico), la capacidad y la marca. También hay que considerar el mantenimiento: los filtros deben cambiarse cada 6-12 meses, con un coste anual aproximado de 40 a 100 euros.
Si decides contratar un técnico para la instalación, puedes sumar entre 50 y 100 euros adicionales, aunque en muchos casos es posible realizar el montaje con herramientas básicas siguiendo instrucciones claras. En definitiva, poner un sistema de ósmosis en casa no requiere una gran inversión, y los beneficios en calidad del agua y ahorro a largo plazo lo convierten en una excelente decisión.
Invertir en un buen sistema de purificación y en un depósito osmosis inversa de calidad garantiza una mejor experiencia y una mayor durabilidad del equipo.
¿Cuánta presión debe haber en mi tanque de ósmosis inversa?
La presión ideal en un tanque de ósmosis inversa, también conocido como depósito osmosis, debe estar entre 0,4 y 0,6 bar (aproximadamente 6 a 8 psi) cuando el depósito está completamente vacío. Este valor asegura que el sistema funcione correctamente y que el agua fluya con buena presión hacia el grifo. Esta presión se genera en la cámara de aire del tanque, que actúa empujando el agua hacia el grifo una vez que el depósito ha sido llenado.
Si la presión es menor a la recomendada, notarás que el flujo de agua es débil o casi inexistente, lo que puede hacer que creas erróneamente que el equipo no está funcionando. Si por el contrario la presión es demasiado alta, el tanque no se llenará adecuadamente y la cantidad de agua purificada disponible será menor.
Para comprobar la presión del depósito osmosis inversa, hay que cerrar la entrada de agua, vaciar completamente el tanque abriendo el grifo, y usar un manómetro en la válvula situada en la parte inferior. Si es necesario, puedes ajustar la presión utilizando una bomba manual de inflado.
Es aconsejable revisar la presión al menos una vez al año o cuando notes una bajada del caudal. Un correcto nivel de presión no solo mejora el rendimiento del sistema, sino que también prolonga la vida útil del depósito. Este pequeño ajuste puede marcar una gran diferencia en la experiencia diaria con tu sistema de ósmosis inversa.
¿Cuál es la presión normal en un tanque de ósmosis inversa?
La presión normal en un tanque de ósmosis inversa es de aproximadamente 0,5 bar (7 psi) cuando el depósito está completamente vacío de agua. Este valor es el punto de equilibrio ideal para garantizar que el agua purificada salga con una buena presión hacia el grifo sin generar problemas de llenado o descarga. Este tipo de depósitos está dividido en dos compartimentos: uno de aire (presurizado) y otro de agua. Es el aire quien impulsa el agua cuando abrimos el grifo, por eso la presión interna es tan importante.
Muchos usuarios desconocen que el depósito osmosis necesita este ajuste de presión incluso si el equipo está funcionando correctamente. Cuando el depósito está lleno, la presión sube naturalmente por el volumen del agua, pero al vaciarlo, la presión del aire debe volver al nivel estándar. Si la presión se encuentra por debajo del rango recomendado, notarás que el caudal es débil, mientras que si está por encima, el depósito no llegará a llenarse por completo, reduciendo la cantidad de agua disponible.
Por eso es muy recomendable revisar la presión del depósito osmosis inversa al menos una vez al año. Se puede hacer con un manómetro estándar, asegurándote siempre de vaciar completamente el depósito antes de medir. Esta práctica sencilla mejora el rendimiento del sistema, evita fallos comunes y prolonga la vida útil tanto del depósito como del resto del equipo de filtración.
Depósito ósmosis 5 litros
El depósito osmosis 5 litros es una opción muy común en sistemas domésticos compactos de tratamiento de agua por ósmosis inversa. Este tipo de depósito está pensado para hogares donde se necesita un equilibrio entre tamaño y capacidad, ofreciendo un volumen útil suficiente para abastecer a una familia durante el día sin ocupar demasiado espacio. Aunque la capacidad total del depósito suele ser algo mayor (alrededor de 8 litros), el volumen útil disponible ronda los 5 litros, lo cual es ideal para quienes buscan eficiencia y funcionalidad.
Este tipo de depósito osmosis inversa suele estar fabricado en acero con recubrimiento interior de butilo y polipropileno, lo que garantiza que el agua no entre en contacto con el metal y mantenga su calidad y potabilidad. Además, su tamaño permite instalarlo fácilmente bajo fregaderos o en muebles de cocina reducidos, siendo una solución práctica incluso en pisos pequeños.
Al igual que otros depósitos de ósmosis, funciona con presión de aire en su interior, que permite expulsar el agua purificada con fuerza cuando se abre el grifo. Para mantener el sistema funcionando correctamente, es importante revisar que la presión interna del depósito se mantenga entre 0,4 y 0,6 bar.
En definitiva, si buscas un depósito eficiente, de tamaño medio y compatible con la mayoría de sistemas domésticos, el depósito osmosis 5 litros es una de las mejores elecciones en relación calidad-precio y rendimiento. Recuerda siempre verificar las medidas antes de comprarlo para asegurarte de que encaje en el espacio destinado.
Depósito osmosis 2 galones
El depósito osmosis 2 galones es una de las opciones más prácticas y fiables para sistemas de ósmosis inversa domésticos. Este modelo específico, fabricado en acero resistente por la marca Hidro-Water, tiene una capacidad total de 2,2 galones (8 litros), con un volumen útil que ronda los 5 litros, ideal para cubrir las necesidades diarias de agua purificada en un hogar medio.
Sus dimensiones compactas —32 cm de alto y 20 cm de diámetro— lo hacen perfecto para instalaciones bajo fregadero o en cocinas con espacio limitado. Además, es compatible con equipos de ósmosis compacta, lo que facilita su integración en sistemas cerrados o todo en uno, cada vez más comunes en viviendas modernas.
El depósito osmosis inversa está diseñado con materiales seguros: doble pared de acero y recubrimiento interior, lo que garantiza durabilidad y evita la alteración del sabor del agua. Además, al funcionar mediante presión de aire interna, asegura un flujo constante y rápido hacia el grifo sin necesidad de bombas adicionales, siempre que se mantenga la presión de precarga entre 0,4 y 0,6 bar.
Este modelo se adapta perfectamente a la mayoría de conexiones estándar del mercado, y su válvula de entrada se encuentra en la parte superior para facilitar la instalación. Es un producto pensado para durar y rendir sin complicaciones, ideal tanto para renovar un equipo antiguo como para nuevas instalaciones.
Si estás buscando un depósito osmosis 2 galones duradero, compacto y eficiente, esta es una de las mejores opciones disponibles actualmente, combinando calidad, precio y compatibilidad con los sistemas más comunes de ósmosis inversa doméstica.
Válvula depósito osmosis
La válvula del depósito osmosis es un componente clave que permite el correcto funcionamiento del sistema de ósmosis inversa, ya que regula la entrada y salida del agua desde el depósito presurizado. Sin esta válvula, el agua no podría circular adecuadamente hacia el grifo una vez que el depósito está lleno. Aunque es una pieza pequeña, su papel es fundamental para garantizar el rendimiento, la seguridad y la durabilidad del sistema.
Generalmente, esta válvula se instala en la parte superior del depósito osmosis inversa y cuenta con una conexión roscada estándar que facilita su montaje. Además, incorpora una palanca o llave de paso que permite cerrar el suministro de agua del depósito de forma manual, por ejemplo, cuando se va a hacer mantenimiento o sustitución del equipo. Esta característica es especialmente útil para evitar pérdidas de agua o fugas durante intervenciones técnicas.
Es importante elegir una válvula compatible con tu depósito osmosis, ya que no todas tienen el mismo diámetro de conexión. Las más comunes suelen ser de 1/4” roscadas, fabricadas en plástico resistente o acero inoxidable, para garantizar la máxima estanqueidad y resistencia al uso prolongado.
Una válvula defectuosa puede provocar problemas como caudal irregular, goteos o incluso pérdida total de presión en el sistema. Por ello, si notas que el grifo no responde como debería o el depósito osmosis no se vacía correctamente, conviene revisar el estado de esta pieza y reemplazarla si es necesario.
En resumen, la válvula del depósito osmosis es un componente económico pero esencial, que influye directamente en el rendimiento y seguridad del sistema de purificación de agua. Asegúrate de contar con una de calidad y mantenerla en buen estado.
Depósito osmosis compacta
El depósito osmosis compacta es una solución diseñada para sistemas de ósmosis inversa integrados en espacios reducidos, como cocinas con muebles pequeños o instalaciones empotradas. Este tipo de depósito destaca por su tamaño optimizado, que permite colocarlo dentro de unidades compactas sin sacrificar capacidad de almacenamiento ni rendimiento. A pesar de su formato reducido, suele ofrecer entre 4 y 5 litros de volumen útil, suficientes para el consumo diario de una familia.
Lo que diferencia al depósito osmosis compacta de otros modelos es su diseño específicamente adaptado para equipos de ósmosis con estructura cerrada o tipo “todo en uno”. En estos sistemas, todos los componentes —filtros, membrana, grifería y depósito— están alojados en un solo bloque, lo que hace indispensable que el depósito tenga unas dimensiones precisas para encajar sin problemas.
En cuanto a funcionamiento, este depósito osmosis inversa trabaja de la misma manera que uno tradicional: combina una cámara de agua con una cámara de aire presurizado, lo que permite una salida constante y eficiente del agua filtrada. Se recomienda mantener la presión de precarga entre 0,4 y 0,6 bar para asegurar el caudal correcto y evitar problemas en el flujo.
Una ventaja adicional es que los depósitos compactos también pueden instalarse en posición horizontal en muchos casos, adaptándose mejor al espacio disponible. Aun así, es importante revisar siempre la compatibilidad del depósito con tu modelo de ósmosis, especialmente si se trata de un sistema cerrado.
El depósito osmosis compacta es ideal para quienes buscan eficiencia sin renunciar a un diseño discreto y fácil de integrar. Es una opción inteligente si tu prioridad es el aprovechamiento del espacio sin perder prestaciones.


