- Membranas de ósmosis industrial, Ósmosis industrial
Membrana Agua de Mar Vontron
- Rango de precios: desde 329,00 € hasta 455,00 € IVA Incl.
- Membrana agua de mar Vontron para ósmosis industriales desaladoras. Disponibles los modelos Vontron SW11 2540 y SW21 4040. Membranas empleadas en instalaciones donde sea necesaria la purificación de agua con una salinidad equivalente a la del mar. Todos los productos mencionados están en conformidad con la certificación NSF/ANSI Producto bajo pedido. Descuento por cantidades. Más información en el 618 41…
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- Ósmosis industrial
Membrana Baja Presión Vontron LP22 8040
- 895,00 € IVA Incl.
- Membrana de baja presión Vontron LP22 8040 para equipos de ósmosis industriales. Excelente rendimiento en la eliminación de sales solubles en aguas de pozo, aguas subterráneas y agua potable. Todos los productos mencionados están en conformidad con la certificación NSF/ANSI, aptos para filtración de agua en lugares como industrias, hospitales, laboratorios, líneas de producción, farmacéuticas o centros de procesamientos alimenticios.
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- Membranas de ósmosis industrial, Ósmosis industrial
Membrana Baja Presión WIP BW 4040 -BW 8040
- Rango de precios: desde 245,00 € hasta 680,00 € IVA Incl.
- Membrana baja presión WIP para equipos de ósmosis industriales. Disponibles los modelos BW 4040 y BW 8040. Excelente rendimiento en la eliminación de sales solubles en aguas de pozo, aguas subterráneas y agua potable. Todos los productos mencionados están en conformidad con la certificación NSF/ANSI, aptos para filtración de agua en lugares como industrias, hospitales, laboratorios, líneas de producción, farmacéuticas…
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- Membranas de ósmosis industrial, Ósmosis industrial
Membrana Ultra Baja Presión Vontron
- Rango de precios: desde 140,00 € hasta 819,00 € IVA Incl.
- Membrana ultra baja presión Vontron para equipos de ósmosis industriales. Disponibles los modelos ULP21 2521, ULP21 2540, ULP31 4021, ULP21 4021, ULP11 4021, ULP31 4040, ULP21 4040, ULP11 4040, ULP22 8040 y ULP32 8040. Excelente rendimiento en la eliminación de sales solubles en aguas de pozo, aguas subterráneas y agua potable. Todos los productos mencionados están en conformidad con la…
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- Ósmosis industrial
Ósmosis Flujo Directo RO HORECA 2800 – 200 Litros/Hora
- 2.750,00 € IVA Incl.
- Ósmosis flujo directo RO Horeca 2800, de Hidro-Water, que ofrece una alta capacidad y producción de 200 litros/hora. Diseñada para la producción de agua osmotizada de baja salinidad regulable, de uso en aplicaciones industriales y hostelería. Ofrece caudales para un elevado consumo de agua, un equipo especialmente diseñado para la alimentación de lavavajillas, máquinas de hielo, expendedores de refrescos y…
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- Ósmosis industrial
Ósmosis Inversa Serie HOS Hidro-Water – 50 Litros/Hora
- 3.550,00 € IVA Incl.
- Ósmosis inversa serie HOS, de Hidro-Water, un equipo diseñado para la producción de agua de baja salinidad a presión constante para su uso en aplicaciones de hostelería que no necesiten un enorme volumen diario de agua. Alcanza una producción de hasta 50 litros/hora. Incorpora todas las etapas de tratamiento necesarias para su funcionamiento.
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Ósmosis industrial: agua de proceso con la calidad que necesitas
Un equipo de ósmosis industrial produce agua de baja mineralización de forma continua y en los caudales que exige una actividad profesional. No es una versión grande del equipo doméstico: cambia el planteamiento completo, porque aquí el agua deja de ser un suministro y pasa a ser un insumo del proceso productivo, con una calidad que hay que garantizar todos los días.
Esa diferencia condiciona todo lo demás. Una ósmosis industrial se dimensiona a partir del caudal real de consumo, de la calidad objetivo que pide la aplicación y de las horas de funcionamiento previstas, y se diseña con el pretratamiento necesario para que la instalación aguante trabajando a diario sin sobresaltos.
En AquaDux encontrarás equipos de ósmosis inversa industrial en distintos rangos de producción, desde unidades compactas para hostelería hasta configuraciones de mayor caudal para proceso. Enviamos a toda la península en 24/72 horas y contamos con servicio técnico propio en la provincia de Valencia.
Qué resuelve un equipo de ósmosis industrial
La ósmosis inversa retiene la práctica totalidad de las sales disueltas, y eso resuelve a la vez varios problemas que en un entorno profesional cuestan dinero.
Elimina la dureza que incrusta calderas, intercambiadores y equipos de calor, reduciendo su rendimiento y provocando paradas. Retira sales y conductividad cuando el proceso exige un agua de mineralización controlada. Retiene nitratos y contaminantes disueltos que un descalcificador no toca. Y estabiliza la calidad del agua de aporte, que es lo que permite que el producto final salga igual en enero que en agosto aunque el agua de red varíe.
Ese último punto es el que más se subestima. En muchas actividades el problema no es que el agua sea mala, sino que cambia a lo largo del año, y el proceso no tolera esa variación.
Cómo se dimensiona una instalación
Caudal de producción
Se expresa en litros por hora de agua producida y es el dato de partida. Hay que calcularlo sobre el consumo punta real, no sobre la media diaria: una instalación que consume mucho en dos franjas concretas necesita o bien más producción, o bien acumulación suficiente para cubrir esos picos.
Calidad objetivo
No todas las aplicaciones piden lo mismo. Una caldera de vapor exige una conductividad mucho más baja que un lavado industrial, y sobredimensionar la calidad encarece la inversión y el consumo sin aportar nada al proceso.
Horas de funcionamiento
Un equipo que trabaja de forma continuada se dimensiona distinto que uno de uso intermitente. Repartir la producción a lo largo de más horas permite instalar un equipo menor con depósito de acumulación, lo que suele salir más económico tanto en compra como en explotación.
Acumulación y presión posterior
La mayoría de instalaciones incorporan un depósito de agua producida y un grupo de presión que la envía a los puntos de consumo. Dimensionar bien esa acumulación es lo que permite cubrir los picos sin sobredimensionar el equipo de ósmosis, y es donde más se acierta o se falla en el diseño.
Partes de una instalación de ósmosis industrial
Un equipo industrial es un conjunto, y el rendimiento depende de que todas las piezas estén bien resueltas.
El pretratamiento protege al resto: filtración de sedimentos, decloración y, según el agua, descalcificación o dosificación antiincrustante. La bomba de alta presión aporta la energía necesaria para vencer la presión osmótica, y es la partida eléctrica dominante de la instalación. El bastidor aloja los elementos de separación en tubos de presión; si necesitas el recambio, lo encontrarás en membranas de ósmosis industrial.
Completan el conjunto la instrumentación —caudalímetros, manómetros y conductivímetro, que son los ojos de la planta— y el depósito de agua producida con su grupo de impulsión hacia los puntos de uso.
El pretratamiento es lo que decide el resultado
Es la parte menos vistosa y la que más determina si la instalación va a funcionar bien durante años o va a dar problemas desde el primer trimestre. Prácticamente todas las averías prematuras que vemos en campo tienen su origen aquí.
La filtración de sedimentos evita que partículas en suspensión lleguen al bastidor y obstruyan los canales. La decloración es crítica, porque el cloro libre daña el material de separación de forma irreversible y ningún mantenimiento posterior lo recupera. Y el control de la dureza y el índice de incrustación, mediante descalcificación o dosificación antiincrustante, evita las precipitaciones que se forman en la última etapa cuando el agua se concentra.
Puedes ver los equipos de esta fase en prefiltros, en descalcificación industrial y en la sección general de tratamiento de agua.
Aplicaciones habituales de la ósmosis industrial
Hostelería y restauración
Protege cafeteras, hornos, lavavajillas y máquinas de hielo, que son los equipos que más sufren con la cal, y mejora de forma directa el resultado en taza. Los equipos compactos de producción media cubren sobradamente un local de tamaño estándar.
Industria alimentaria y bebidas
El agua entra a formar parte del producto, de modo que la constancia de calidad es tan importante como el valor absoluto. Aquí el seguimiento de parámetros y el registro del mantenimiento forman parte del proceso.
Lavandería industrial
Eliminar dureza reduce el consumo de detergente, evita marcas en los tejidos y alarga la vida de las máquinas. Es una de las aplicaciones donde el retorno de la inversión se calcula con más facilidad.
Calderas y circuitos térmicos
El agua de aporte de baja conductividad evita incrustaciones y arrastres, manteniendo el rendimiento del circuito y reduciendo las purgas.
Agricultura y jardinería profesional
Permite controlar la conductividad del agua de riego, determinante en cultivos sensibles y en sistemas hidropónicos.
Consumo, rechazo y coste de explotación
Una ósmosis industrial genera un caudal de rechazo, que es el agua que arrastra las sales retenidas. La proporción entre agua producida y agua de entrada se llama recuperación, y es uno de los parámetros de diseño más importantes.
Subirla reduce el consumo de agua, pero concentra más las sales en la última etapa y aumenta el riesgo de incrustación, así que el valor óptimo no es el máximo posible sino el que admite el agua concreta de esa instalación. Forzarlo es una de las causas habituales de plantas que empiezan bien y se deterioran en pocos meses.
En el coste de explotación pesan tres partidas: la electricidad de la bomba de alta, el agua de rechazo y los consumibles del pretratamiento y del bastidor. Conviene tenerlas sobre la mesa al comparar presupuestos, porque un equipo más barato con peor recuperación o mayor consumo eléctrico deja de serlo en el primer año.
Ósmosis industrial frente a otras tecnologías
No siempre la ósmosis es la respuesta. Conocer las alternativas evita sobredimensionar la inversión cuando el problema se resuelve con menos.
Frente a la descalcificación
Un descalcificador elimina dureza pero no reduce la conductividad ni retira nitratos. Si el único problema es la cal, es una solución mucho más económica de comprar y de explotar. La ósmosis industrial entra en juego cuando hace falta reducir el contenido total de sales, no solo el calcio y el magnesio.
Frente a la ultrafiltración
La ultrafiltración retiene partículas y microorganismos conservando los minerales y sin generar rechazo. Es preferible cuando el objetivo es seguridad microbiológica y no desmineralización, y tiene un coste de explotación menor por no consumir agua adicional.
Frente a la desmineralización por resinas
Las resinas alcanzan calidades de agua muy superiores, pero con un coste de regeneración que solo compensa en caudales pequeños o como afino final después de una ósmosis. La combinación de ambas es habitual cuando se exige agua de muy baja conductividad.
La combinación es lo normal
En la práctica, la mayoría de instalaciones industriales no eligen una tecnología sino que encadenan varias: filtración, descalcificación o antiincrustante, ósmosis y, si el proceso lo pide, un afino posterior. El diseño consiste precisamente en decidir qué etapas hacen falta y en qué orden.
Errores frecuentes al dimensionar
El primero es calcular sobre el consumo medio en lugar del consumo punta, lo que deja la instalación corta justo en las horas de más actividad. El segundo es escatimar en pretratamiento para ajustar el presupuesto: es la decisión que más caro sale, porque traslada el desgaste al bastidor, que es la parte más costosa.
El tercero es forzar la recuperación buscando ahorrar agua, con el resultado de precipitaciones y limpiezas frecuentes. Y el cuarto es no prever acumulación, obligando a instalar un equipo de mayor producción del necesario cuando un depósito bien dimensionado habría resuelto los picos por bastante menos dinero.
Operación y mantenimiento
Lo que mantiene una planta sana es el registro de parámetros. Anotar de forma periódica presión de entrada, presión de trabajo, caudal de permeado, caudal de rechazo y conductividad del agua producida permite detectar desviaciones mucho antes de que se conviertan en avería.
Con esos datos se interpreta lo que ocurre: una caída de producción a presión constante apunta a ensuciamiento; una conductividad que sube de forma sostenida indica degradación; un aumento de la pérdida de carga señala obstrucción. Un detalle importante es normalizar frente a la temperatura, porque el agua fría reduce la producción sin que exista ningún problema real.
El mantenimiento programado incluye la sustitución de consumibles de pretratamiento, la limpieza química del bastidor cuando los datos lo indican y la verificación de la instrumentación, que también se descalibra con el tiempo.
Recuperación y reutilización del rechazo
El agua de rechazo de una ósmosis industrial no es agua residual: es agua de red con las sales concentradas. En instalaciones con consumos elevados, reaprovecharla reduce de forma apreciable la factura y el impacto ambiental.
Los usos habituales son riego de zonas verdes —siempre que la conductividad resultante sea compatible con las plantas—, limpieza de exteriores, alimentación de circuitos donde la calidad no es crítica o recirculación parcial a la entrada del propio equipo cuando el diseño lo permite. Merece la pena estudiarlo caso por caso, porque el rechazo puede suponer una parte nada desdeñable del consumo total de la instalación.
Instalación y puesta en marcha
Una instalación industrial requiere prever espacio para el equipo y el depósito, acometida de agua con caudal suficiente, desagüe dimensionado para el rechazo y alimentación eléctrica acorde a la bomba. Conviene además dejar acceso libre alrededor del bastidor para poder intervenir sobre los tubos de presión sin desmontar media sala.
La puesta en marcha es tan determinante como el montaje: ajuste de presiones, verificación de caudales, comprobación de la calidad producida y establecimiento de los valores de referencia con los que después se comparará la evolución de la planta. Sin esa referencia inicial, el seguimiento posterior pierde buena parte de su utilidad.
Qué pedir en un presupuesto
Comparar ofertas de ósmosis industrial solo por el precio final lleva a decisiones equivocadas, porque los equipos rara vez incluyen lo mismo. Estos son los puntos que conviene exigir por escrito para poder comparar de verdad.
El caudal garantizado y a qué temperatura y conductividad de entrada está referido, porque las cifras de catálogo suelen darse en condiciones favorables. La recuperación de diseño, que determina cuánta agua se irá al desagüe cada día. El pretratamiento incluido, que es donde más varían los presupuestos y donde recortar sale caro. Y el consumo eléctrico estimado de la bomba de alta, que es la partida de explotación dominante.
Con esos cuatro datos sobre la mesa, dos ofertas que parecían iguales dejan de parecerlo, y normalmente la más barata de comprar no es la más barata de tener.
Preguntas frecuentes sobre ósmosis industrial
¿Qué caudal necesito?
Depende del consumo punta y de las horas disponibles para producir. Con el consumo diario y el perfil horario se calcula la combinación de producción y acumulación más económica.
¿Necesito descalcificador además de la ósmosis?
En aguas duras suele ser recomendable como pretratamiento, porque protege el bastidor de incrustaciones y permite trabajar con mejor recuperación. La alternativa es la dosificación antiincrustante, y la elección depende del análisis.
¿Cuánta agua de rechazo genera?
Depende de la recuperación de diseño, que se ajusta al agua de entrada. Es un parámetro que se decide en el proyecto buscando el equilibrio entre consumo de agua y vida útil de la instalación.
¿Se puede ampliar el equipo más adelante?
En instalaciones modulares sí, añadiendo tubos o etapas si el bastidor y la bomba lo permiten. Conviene plantearlo en el diseño inicial si se prevé crecimiento.
¿Qué mantenimiento necesita?
Sustitución de consumibles de pretratamiento, limpieza química del bastidor según indiquen los datos, verificación de instrumentación y registro periódico de parámetros de operación.
¿Sirve para agua de pozo?
Sí, pero exige un pretratamiento específico y un análisis previo más completo, porque el agua de pozo suele traer hierro, manganeso, sílice o materia orgánica que condicionan el diseño.
¿Cuánto tarda en amortizarse?
En procesos donde evita paradas, averías por cal o rechazos de producto, el retorno suele ser rápido. La forma correcta de calcularlo es comparar el coste anual de explotación con el coste actual del problema que resuelve.
¿Hacéis proyecto a medida?
Sí. A partir del análisis del agua, el caudal necesario y la aplicación preparamos una propuesta con el tren completo, no solo con el equipo de ósmosis.
Comprar equipos de ósmosis industrial en AquaDux
Enviamos a toda la península en 24/72 horas, con envío gratuito a partir de 120 € y pago con tarjeta, transferencia bancaria o Bizum. Nuestros equipos de ósmosis industrial proceden de fabricantes contrastados y emplean componentes normalizados, lo que garantiza disponibilidad de repuestos durante toda la vida de la instalación.
En Valencia y provincia ofrecemos además proyecto, instalación, puesta en marcha y servicio técnico industrial, incluidos el seguimiento de parámetros y la limpieza química de mantenimiento.
Cuéntanos tu caso en info@aquadux.es o llama al 618 41 92 39 indicándonos el caudal que necesitas, la aplicación y, si lo tienes, el análisis del agua de entrada. Puedes consultar también los desmineralizadores y la ultrafiltración como alternativas según el objetivo.





