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Ventajas de la ósmosis de flujo directo

Detallamos todas las ventajas de instalar una ósmosis de flujo directo frente a otros sistemas de ósmosis inversa.

La compra de una ósmosis es una magnífica decisión y supone un importante ahorro en la compra de agua embotellada y la consecuente generación de plásticos, pero en este artículo vamos a hacer un repaso sobre las diferencias y beneficios de optar por los innovadores equipos de ósmosis de flujo directo.

Si bien la ósmosis compactas (con el depósito de acumulación dentro del propio sistema) todavía sigue instalándose con asiduidad, la ósmosis inversa tradicional cada vez es menos demandada en las residencias. El gran espacio que ocupan bajo fregadero, el laborioso mantenimiento para el cambio de filtros y el elevado rechazo para la producción de agua osmotizada son las principales razones por las que los usuarios deciden hacer una inversión superior e instalar una ósmosis de flujo directo.

Por ello, a continuación detallamos los cinco puntos destacados para optar por los innovadores equipos de flujo directo, así como varias opciones existentes en el mercado:

1 – Continua producción de agua.

Las ósmosis de flujo de flujo directo producen agua osmotizada de manera constante debido a la ausencia de un depósito de acumulación. Basta con abrir el grifo para obtener un caudal que oscila entre los 1,6 y 2 litros de agua por minuto, según las características y potencial del sistema. Todo ello mediante una pequeña bomba que impulsa el agua de la red por todo el sistema de filtración hasta nuestro grifo.

2 – Reduce la posibilidad de formación de bacterias y empeoramiento del sabor del agua.

La no necesidad de incorporar un depósito de acumulación conlleva otros destacables beneficios que van asociados directamente a nuestra salud. La ósmosis de flujo directo consigue reducir en casi un 100% la presencia de sustancias dañinas tales como bacterias, microorganismos, metales pesados, pesticidas, etc. Además, el agua que llega de forma directa es más ligera y con una calidad superior.

No suele ser habitual, pero dejar agua almacenada en el depósito puede provocar su aparición, produciéndose agua de mala calidad y mal sabor. No obstante, la principal razón de ello está asociada a la necesidad de cambiar los filtros, postfiltro y membrana del equipo.

3 – Sencillo cambio de filtros y mantenimiento

Tanto las ósmosis inversas 5 etapas como las compactas ostentan un mantenimiento bastante engorroso para buena parte de los usuarios, debiendo llamar habitualmente a un técnico para la sustitución de filtros y la correspondiente revisión.

En la actualidad, equipos como la ósmosis Lykke, Ecus, Genius, Latt, Helia o Midea ECO 6000 ya instalan filtros de carbón y sedimentos todo en uno (membrana independiente) que se sustituyen con un simple giro para retirarlo y colocar el nuevo. En cuanto a la duración media de eficiencia, los filtros se cambian a las 12-15 meses (según el uso y producción), mientras que la membrana aguanta sin problemas entre 3 y 4 años.

Es cierto que el precio es algo superior al de los filtros tradicionales, sin embargo las ósmosis de flujo directo también suponen un importante ahorro en otro aspecto muy importante, el índice de rechazo de agua.

4 – Menor rechazo de agua

Al igual que el resto de electrodomésticos y tecnologías, las ósmosis también han evolucionado considerablemente en su funcionamiento durante los últimos años. Uno de los elementos relevantes es el índice de rechazo, es decir, el agua que necesita el equipo para la producción de un litro de agua osmotizada lista para el consumo respecto a la que se termina expulsando por el desagüe.

Mientras que una ósmosis inversa 5 etapas ofrece 1 litro de agua producido por 3-4 litros rechazados al desagüe (1:3 o 1:4), una ósmosis de flujo directo reduce el ratio a 1 litro de agua producido por 0,5-0,6 litros rechazados (1:0,6 o 1:0,5). Una enorme diferencia que al final supone un grandísimo ahorro de agua, que acaba beneficiando tanto al medio ambiente como a nuestro bolsillo.

5 – Equipos compactos, elegantes y fáciles de instalar.

Se trata del punto menos técnico, pero es muy valorable por el cliente puesto que la instalación puede convertirse en un auténtico quebradero por cuestiones de espacio. Todas las ósmosis de flujo directo exhiben un diseño versátil, moderno y compacto, pensado para adaptarse a cualquier hogar.  De hecho, incluso hay modelos que permiten la instalación en horizontal, tumbada bajo el zócalo de la cocina.

Igualmente, el sistema de instalación es mucho más sencillo que antaño puesto que llegan completamente listos para realizar apenas unos pocos pasos. Solo debemos conectar el cable de alimentación a un punto de luz, tubing de entrada de agua de la red, tubing de salida de agua osmotizada al grifo y tubing de salida del agua rechazada a un desagüe.

Recomendaciones

  • Ósmosis Flujo Directo Helia, Ecus y Zenit
  • Ósmosis Flujo Directo Aqua C600, O Direct 800 Pro y Water-T
  • Ósmosis Flujo Directo Genius 500, Genius 800+ y Midea ECO 4000
  • Ósmosis Flujo Directo Reka 600, Reka 800 y Lykke (Consulta con nosotros al 618 41 92 39 (teléfono o WhatsApp) o en info@aquadux.es por otros modelos de Ionfilter como la ósmosis Latt, Latt Blue, Strym o Bolt)

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